martes, 12 de mayo de 2015

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

1. Introducción. La inteligencia emocional

La inteligencia emocional, es la capacidad para reconocer los sentimientos propios y los de los demás, y disponer de la habilidad suficiente para manejarlos de manera satisfactoria (Aneas, 2009). Existen dos tipos de  inteligencias, por un lado  la inteligencia  cognoscitiva, que es la que mide los test de inteligencia y por otro lado, la inteligencia  emocional, que vamos a trabajar en el trabajo.
En la actualidad se le atribuye un mayor valor a este tipo de inteligencia para alcanzar el éxito personal y profesional, por encima de poseer un alto cociente intelectual. (Aneas, 2009). Para ello, es necesario desarrollar una serie de habilidades de la inteligencia emocional, entendidas como las capacidades y disposiciones para crear voluntariamente un estado de ánimo o sentimiento a partir de las ideas que tenemos sobre lo que ocurre, relacionando las habilidades sociales con las emocionales, de tal modo que las tres dimensiones del comportamiento: pensar (respuesta cognitiva), sentir (respuesta afectiva) y hacer (respuesta conductual) quedan integrada. (Tortosa, 1999)
En el ámbito educativo, es muy importante desarrollar la inteligencia emocional tanto  en el profesorado como en el alumnado.
En el alumno porque son el futuro, y su mayor plasticidad cerebral les hace ser más susceptible para desarrollarlas. En el caso de los profesores, se fomentaría un conjunto de habilidades que el docente debería aprender por dos razones:
            - Porque las aulas son el modelo de aprendizaje socio-emocional de mayor impacto para los alumnos
            - Porque la investigación está demostrando que, unos adecuados niveles de inteligencia emocional ayudan afrontar con mayor éxito los contratiempos cotidianos y el estrés laboral al que se enfrentan los profesores en el contexto educativo. (Aneas, 2009)
Nuestra sociedad de la información y la comunicación contempla el creciente ascenso de las TIC cuya utilización supone la ruptura de fronteras espaciales, temporales o estilísticas, entre otras, posibilitando al usuario mayores posibilidades de formación, ocio y disfrute. Así la gran revolución tecnológica del siglo XXI ha abierto nuevas perspectivas a nivel económico, social, cultural y educativo, motivando que las TIC hayan alcanzado un papel muy destacado en un corto espacio de tiempo (De Moya Martínez, Hernández Bravo, & Hernández Bravo, 2013).

2. Funciones de las TICS en la inteligencia emocional

El correo electrónico, los sms, el WhatsApp, el Twitter son los herederos tecnológicos de los medios tradicionales de comunicación interpersonal, como cartas, telegramas y todo tipo de misivas. Siguen cumpliendo la misión de dar respuesta a la necesidad humana de la comunicación interpersonal para expresar sentimientos, lo que confirma que las TIC sirven a las emociones, ya que todo cambia (lo tecnológico) pero lo esencial (lo emocional) permanece. Su admirable rapidez comunicativa, gracias a su inmediatez instantánea tiene, como contrapartida, una posible malinterpretación del contenido de esas «conversaciones virtuales».
La falta del lenguaje corporal o la expresividad que transmite la voz (calidez, énfasis, silencios) hace que la palabra pierde multitud de matices, que dañan el sentido correcto del mensaje virtual, provocando que las emociones y relaciones se resientan en el uso de estas vías tecnológicas. La posibilidad de tener «abiertas» varias conversaciones virtuales a la vez obliga a abreviar tanto la comunicación que se pierden las inmensas posibilidades expresivas que ofrece la palabra, medio de comunicación por excelencia. Las emociones, las sutiles ramificaciones e interconexiones entre ellas, no pueden comprimirse en mensajes tan breves que, a menudo, empobrecen el lenguaje (faltas de ortografía y expresión), transforman la belleza de la palabra en una triste y deforme caricatura, debilitan intelectual y emocionalmente al emisor y al receptor y no son eficaces en la comunicación por sacrificarlo todo en aras de la rapidez y la inmediatez.
Otra cuestión emocional, es la intimidad en el uso de las TIC. El anonimato, impulsado por al cobardía virtual, expresa insultos y violencia. Aquel que es incapaz de expresar sus pensamientos y emociones en una tertulia se fortalece al descubrir que puede decir lo que quiera y quedar impune, llegando a extremos como el ciberacoso.
Cabe destacar que de estos fallos y carencias no son culpables las TIC, sino las malas prácticas y la mala preparación del usuario.
El uso de las TIC también contienen aspectos positivos. Entre ellos, fomentar la creatividad o comunicación interpersonal, a través de medios como correo, sms, WhatsApp, Facebook, Twitter, etc., conocimiento  y ocio (tablets , e-book), la formación a través de programas educativos digitales o diferentes herramientas y plataformas virtuales docentes como la pizarra electrónica, moodle, blosg, páginas web de centros escolares o sistemas informáticos que facilitan el contacto entre padres y profesores. (Mª del Valle De Moya, 2013)
Un libro despierta la imaginación, la fantasía, desarrolla el intelecto, obliga a desarrollar capacidades de atención, concentración y memoria, comunica o transmite conocimientos y emociones, y todo esto también lo consiguen diferentes recursos audiovisuales si se usan adecuadamente. Por ello, ambos universos, digital y emocional, se complementan y ayudan mutuamente en un intercambio de ideas y temáticas, de nuevo mundos con los que el ser humano crece como persona. (Mª del Valle De Moya, 2013)

4. Caso práctico

Para enlazar la función  de la inteligencia emocional en el ámbito escolar y aplicarlo por  medio de las TIC en un aula, en primer lugar hemos recopilado una serie de páginas web que contienen actividades sobre la inteligencia emocional.
Hemos tutorizado a una niña, que presenta problemas a la hora de expresar sus emociones. Para ello nos propusimos conseguir los siguientes objetivos:
·         Que la niña consiga expresar emociones básicas como son la tristeza y la alegría.
·         Que aprenda a distinguir las distintas expresiones de los estado de ánimos en la cara de las personas de su entorno.
·         Que sepa diferenciar en que momentos o situaciones debe expresar un tipo de expresión u otra.
·         Aprender a manejar las TIC a través de los juegos interactivos

Para poder conseguir los objetivos planteados, hemos decidido realizar una serie de actividades utilizando los recursos TIC de los que disponemos en la aulas.
A continuación explicamos varias de las actividades realizadas:

            "Nuestras emociones"  
Como existen muchas emociones distintas, y todas son para organizar la propia conducta, a través de este juego se aprende a reconocer las principales emociones de los personajes que aparecen
En esta actividad, van apareciendo diferentes personajes con distintas expresiones en la cara, en cada expresión se explican las principales características de cada tipo de expresión, según la forma que adquiera las cejas, la boca, o la mirada por ejemplo se puede distinguir si el personaje que aparece esta alegre, triste, enfadado, etc.
Después de esta pequeña explicación de cada expresión, aparece la escena en que puede darse cada emoción, y los alumnos deben diferenciarla.

            "Ruleta de las emociones"          
Las emociones son la manera en que las personas sentimos y reaccionamos cuando algo nos sucede.
Con esta actividades lo que queremos conseguir como con todas las demás es saber diferenciar las diferentes emociones. Esta actividad consiste en hacer click y hacer girar la ruleta, al parar saldrá una emoción, después aparecen dos viñetas que representan dos tipos de emociones, una de ella es la que toca en la ruleta. El alumno debe diferenciar cual de las dos viñetas es la que corresponde con la emoción.

Bibliografía

Aneas, A. S. (2009). El valor de la inteligancia emocional . Jaén : Formación Alcalá.

De Moya Martínez, M. V., Hernández Bravo, J. R., & Hernández Bravo, J. A. (2013). Nuevos aspectos formativos en el Grado de Maestro: Estilos de Apredizajes y Tic . Alicante: AIDIPE.
Mª del Valle De Moya, R. C. (2013). Las TIC en el aula desde un enfoque multidisciplinar. Barcelona: Octaedro, S.L.
Tortosa, A. V. (1999). Desarrollando la inteligencia emocional . Madrid: EOS.
 Link para las actividades de la inteligencia emocional:  http://evenbettergames.com/juegos.php



Inteligencia emocional